Las bolas chinas eran para ella ( Confesiones ) Autor: Nanchogordito | Publicado: 2006-05-25 | Puntaje: 8 | Votos: 1 (Votar) |
Sin darme ti cuenta siento un dolor intenso en mi ano... eran las bolas que me habian roto el culo, el dolor era intenso pero al rato fue placentero, queria mas. |
|
Luego de un agitado día de trabajo, partí para el centro de la ciudad a la espera de hacer de encontrarme con una niña a la cual me estaba ligando desde hace un tiempo. Todo iba bien en el sexo, pero ambos queríamos sensaciones nuevas y divertidas, para lo cual me dirigí a un sex-shop con la idea de comprar algún juguete para nuestro encuentro nocturno. Eran alrededor de las 16:00 Hrs. y debía esperarla hasta eso de las 21:00 Hrs. que salía de la oficina, por lo que tenía bastante tiempo para recorrer las calles. Fue así como llegué hasta un oscuro local donde había un sinfín de juguetes y de diversos precios, entre temeroso, pues nunca había estado en esos lugares y para mí no eran necesarios si uno responde en la cama... en eso estaba cuando un rechoncho y rapado señor me mira y me dice -"Le recomiendo esas bolas chinas, son dos pero bastante anchas y bien entrarán en el conejito de su amada... a mi me entran muy bien por el ojete", me cerró un ojo y me sonrió pícaramente. Se notaba que era experto en ese tipo de juguetes, ya tenía un buen arsenal para su autosatisfacción. Por mi parte me quedé con las bolitas recomendadas por el sujeto... eran rojas y al golpearse se notaba que vibraban en su interior, eran de un tamaño normal y ya me imaginaba como jugaría con mi chica, de sólo pensarlo ya me excitaba... ufffff como la pasaríamos. Salí del local con mi pequeña, pero excitante adquisición... afuera el sol era intenso y aún quedaban algunas horas para nuestro encuentro, seguí caminando viendo como la gente apresurada se desplazaba por las calles y al poco andar me encontré con un cine de esos que son rotativos y dan películas calientes, si mal no recuerdo los títulos eran: "Catalina, la zarina ardiente", "Cógeme" y no se cuales más... Lo pensé bastante, pero entre darme vueltas por el sol y el cine, no había donde perderse, aparte que aprovecharía de prepararme para mi encuentro. Quizá podía sacar alguna idea entre tantas escenas. En la ventanilla atendía una mujer de edad indeterminada y que miraba con asco a cuanto cliente llegaba; quizás ya estaba asqueada de ese negocio que probablemente le había alimentado la vida por años; quizás cuantas propuestas e insolencias se había tenido que mancar en su monótona actividad, sin que ya le sorprendiera nada. Al entrar al cine se veía en la pantalla una mujer que estaba siendo follada oral como vaginalmente por unos hombres con pinta de pordioseros... eran imágenes bastante bizarras, pero en fin ya estábamos ahí. Igual sentía como se movía la fila probablemente por alguien que gozaba con la escenas y se masturbaba a su antojo... así pasarían una media hora entre follada y follada, con escenas sin ningún contenido y ninguna trama. Ya medio adormilado y comprobando en mi reloj que aún faltaba bastante tiempo para mi encuentro, se prenden las luces para preparar la próxima película... tiempo necesario para ir a fumarse un cigarro y ver las caras de los asistentes que no podían simular su erecciones y algunos sus pantalones manchados producto de sus líquidos preseminales o directamente de sus masturbadas. Puros "hombres" excepto una mujer que salía desencajada pero satisfecha, con algunas manchas en su blusa, producto de algunas mamadas que le debieron dar algunas utilidades. Estoy especulando, pero no me lo explico de otra forma. Ya se apagaban las luces nuevamente y entro para ver Catalina la zarina ardiente... no pasó mucho rato cuando siento a mi lado una voz que me dice: - Le aseguro que esas bolitas entran en mi ojete... Y a usted ¿¿¿le entrarán??? - ¡¿Perdón?! (Respondí sonrojado) - Pregunté si a usted le entrarían... no va a decir que no le excita, primero va por unas bolas y luego se viene a este cine donde abundamos los que queremos nuevas sensaciones. Si usted no quisiera probar habría estado en otro lado, pero lo he seguido y se que quiere su parte. Ya daba lo mismo la película, estaba nervioso y caliente a la vez, pero de verdad que esa no era mi intención, pero como explicarle al regordete que ¿estaba a mi lado?... intenté pararme y salir de aquel lugar pero al pasar delante de él me tumbó encima de él y me agarró con fuerza... me habló al oído diciéndome, que no hiciera escándalo, y que con que cara saldría de ese lugar con el pene parado... aprovechándome de echar mano. No me quedó alternativa que sentarme y esperar a que dieran la luz. Para salir de ese lugar. En eso estaba cuando siento que su obesa mano me recorre la pierna con fuerza y técnica, hasta llegar al borde de mi entrepierna...
- Quiero que seas mi perrito (y su mano sube hasta mi tetilla derecha) - Olvídalo no es mi onda el de ser gay.
- Pues yo creo que si... mira lo que tengo y como soy tan bueno te lo he vendido a dejar... Grande fue mi sorpresa al ver que tenia mi celular...
- Según tu, te llamará tú niña y no creo que le guste que conteste yo... puedo ser muy malo... haremos un trato... yo iré al baño y en un rato más vas tú... te espero y vemos si te entran las bolitas. No sabía que hacer... no podía perder mi celular y en honor a la verdad igual me estaba gustando... ¿pero que pasaría? Mi experiencia solo era con mujeres. Lo pensé un rato y me fui tras el teléfono. Bajé al subterráneo donde estaban los baños y sentía que todos los hombres me miraba y desnudaban... el olor era nauseabundo y quienes estaban en los urinarios daban la sensación de masturbarse. Del hombre aquel ni luces, hasta que de pronto se me acerca un hombre corpulento que me indica que el jefe me está esperando. Yo negué avanzar, pero me toma fuertemente del pelo y me saca del baño, llevándome por unos oscuros pasadizos. Casi al final se abre una puerta que conduce a una bodega y donde se apilan cajas probablemente con cintas de películas. Sale el jefe desnudo mostrando toda su panza blanca, depilado cual bebé recién nacido. Me mira lujuriosamente, aunque su pene era pequeño pero gordo como él mismo, igual me atemoriza.
- Podemos pasarla bien o mal... tú decides.
- Yo solo quiero recuperar mi celular y listo (le digo compungido) - Mira te lo puedes llevar y largarte, pero te advierto que tengo al menos 20 teléfonos que estaban registrados Bastó que me diera los números de mi hermano, de mis padres y otros comprometedores, para que la sangre me subiera al rostro. No tenía alternativa... no se porque pero me estaba calentando la situación. Dentro de esa bodega bastante amplia, había miles de juguetes eróticos que yo miraba anonadado. En eso estaba cuando siento que el hombre que me condujo me pide sacarme la ropa. Al negarme, sentí un fuerte golpe en mi culo... tenía una fusta, la cual me hizo saltar de dolor. El jefe me dijo nuevamente si quería por las buenas o por las malas, ante lo cual me desnudé a vista y paciencia de él y su ayudante. Ahí estaba yo, desnudo. No se si es importante, pero yo igual soy gordito y tengo unas pequeñas tetillas que enloquecieron al jefe. Se abalanzó y me las empezó a chupar y morder con pasión. Dio instrucciones que me higienizaran. El ayudante empapó una gran cantidad de algodón con alcohol y me lo refregó por todo el cuerpo, mi dolor fue intenso y me hicieron saltar las lágrimas cuando lo paso por mi ano, testículos y pene... no podía mantenerme casi en pie. Luego me amarraron de las manos con unas cuerdas que estaban sujetas a una viga... el jefe se encargó de besarme todo el cuerpo mientras el ayudante se encargaba de tocar mis bolas, sin perder la oportunidad de meterme uno y dos dedos en mi virgen ano. A estas alturas yo estaba a mil, pero ellos sabían manejar bien el asunto y cuando estaba a punto de irme paraban... así pasaría una media hora cuando el jefe, dijo que estaba listo... ¿"Listo para que"?... .... se abre la puerta y pasan tres hombres perfectamente vestidos, se sientan en unas sillas con sus vergas fuera del pantalón... el jefe me da la instrucción.
- Debes hacerlos acabar a la brevedad posible, pasado un minuto recibirás un fustazo... pero no te preocupes... al menos recibirás algunos. Ja, ja, ja, ja. Ahí comenzó mi inexperta operación de mamador... al primero se lo chupé con asco y muy mal, hasta que zass recibí un fustazo y luego otro y otro... resumiendo mi culo estaba rojo y al parecer me demoré cono 7 minutos en que acabara. Luego me tocó el otro, quien tenia un pene delgado y largo que casi me daban arcadas cuando me lo metía, no fueron más de tres fustazos y acabó. La boca la tenia seca debido a que todos usaban condones y el látex me estaba quemando la boca., luego vino el tercero, con una polla gigante que no me entraba entera... me sentía hediondo por esos huevos transpirados, pero ya estaba... cada golpe que recibía me excitaba y me hacia chupar con más ganas hasta que acabó. Mi dolor era intenso en mi castigado culo, que saltaba de dolor y ardía a mil, mi pene estaba que explotaba de tanta excitación. A esta altura sólo pensaba en acabar, mientras que mis captores fumaban y bebían muertos de la risa... yo esperando que me devolvieran mi celular y marcharme de ese lugar, pero nada... se tomaban todo el tiempo del mundo... se paran y me van a tocar por todos lados, besarme y chuparme por todas partes... yo estaba a mil, pero indudablemente su intención era que no acabara. Sin darme ti cuenta siento un dolor intenso en mi ano... eran las bolas que me habían roto el culo, el dolor era intenso pero al rato fue placentero, quería más, pero la orden del jefe fue clara.
- Te puedes marchar, vete a acabar en la coneja de tu chica...
- Pero...
- Que te marches... acá esta tu puto celular. Me vestí, salí adolorido y caliente de ese cine, rumbo a mi encuentro nocturno... la ideas y pensamientos se me confundían en la cabeza... por otra parte sentía un placer en cada paso que daba, producto de las bolas que al ir tocándose en el interior de mi culo, vibraban dando una sensación increíble, mi verga no podía estar sin estar erecta. Suena el teléfono... el mensaje es corto y preciso.
- Cuando quieras me llamas (era el jefe) Ahí estaba mi chica esperándome y me anuncia que tiene malas noticias... le había llegado la regla y estaba con jaqueca... Nos fuimos por unos tragos, mientras yo gozaba con mi bolas que seguían dándome placer, aunque el dolor era cada vez más intenso. Sólo esperaba llegar a casa y pegarme una masturbada de antología. |
Lista de Relatos Eroticos Confesiones
| Confesiones |
Control mental |
Dominacion |
Fantasias |
Filial |
Gay |
Hetero |
Infidelidades |
Intercambios |
| Lesbianas |
Maduras |
No consentido |
Orgias |
Primera vez |
Sexo virtual |
Transexuales |
Varios |
Voyeur |
|
|