Tenía la oportunidad con sus alumnos de inglés de hacer realidad la fantasía de estar con otro hombre que no fuese su marido. Hola, es la primera vez que cuento esto que me paso, soy nueva en esto de internet, y me cruce con esta pagina, me encanta leer historia de otras personas y pensé que seria bueno compartir la mía. Voy a empezar por describirme, soy una mujer casada, tengo dos hijas, y me dicen Merce, tengo 41 años y vivo en Argentina. Digamos que me conservo bastante bien para la edad que tengo, me siento atractiva y mas de una vez me hicieron sentir en la calle que no me equivocaba, siempre me dicen algún que otro piropo. Soy profesora y doy clases particulares. Todo comenzó una mañana hace mas o menos un año. Estaba en mi casa sola, ya que mi esposo estaba trabajando y mis hijas estudiando, suena el teléfono y escucho una voz masculina preguntando por mi, me identifico y entonces me comenta que le recomendaron tomar clases de ingles y estaba interesado en comenzar un curso, le digo que no hay problema, entonces me aclara que el curso tenían que empezarlo junto con un compañero de trabajo, el problema es que solamente podían venir por la mañana, horario en el que no doy clases, y por solo dos personas no me convenía hacerlo, entonces optaron por venir con otro compañero mas, ya con tres alumnos era otra cosa. Arreglamos para empezar al día siguiente. Ya a la noche estaba muy nerviosa, me asustaba el hecho de no conocer quienes eran pero no podía echarme atrás. A la mañana siguiente me levante temprano, y me arregle como habitualmente lo hago para todas las clases, me puse una pollera clásica, con una camisa blanca, hacia algo de calor, por lo tanto no me puse nada encima. Tocaron el timbre y eran mis alumnos, me sorprendió que lleguen los tres juntos, sinceramente no era lo que me esperaba, eran tres hombres de aproximadamente 30 años, nos presentamos, sus nombres eran, Marcelo, Gabriel y Franco, los tres tenían algo en común, eran bastante musculosos y atractivos, Marcelo era de piel oscura, digamos que negro, en cambio Gabriel y Franco eran rubios, ambos de pelo largo. Charlamos un poco antes de empezar la clase, me llamo mucho la atención que llegaran juntos. Entonces solamente por curiosidad le pregunte el motivo, me dijeron que al salir de trabajar vinieron todos juntos. comenzamos la clase, y note al principio que tenían bastantes conocimientos motivo por el cual avanzamos muy rápido con los temas. En un momento me paran en la explicación que les estaba dando, para pedirme si no podía explicar apuntando los temas a algo mas relacionado con su trabajo. Le pregunto de que trabajaban y me responden: "en un local para señoras", sinceramente no entendí lo que me quiso decir, entonces en mi ignorancia le pregunte si era una peluquería, motivo por el cual comenzaron a reírse. Me puse bastante mal y nerviosa, comencé a llorar, por los nervios que estaba pasando, nunca estuve en una situación así. Me siento y veo que Marcelo se acerca a consolarme y a pedirme disculpas. Se para a mi lado y sentada al levantar la cabeza tenia su bulto a la altura de mi cara. Lo miro a la cara y sentí una sensación rara hasta ese momento, jamás estuve con otro hombre que no sea mi esposo, pero siempre tuve fantasía con un hombre negro y todos esas ideas recorrían mi cabeza. Siento que Marcelo comienza a acariciar mi pelo consolándome y sin quererlo comencé a calentarme. Inconcientemte comencé a levantarle la remera, tenia curiosidad de como tenia los abdominales. Empecé por tocarlo para ver que tan duros estaban y ya sentía que me estaba mojando. Tenia muchas ganas que ese hombre me haga suya, era mi oportunidad de cumplir mi fantasía, pero por adentro sentía miedo, cerré los ojos, y seguí acariciándolo bajando de a poco hasta acariciar su bulto por encima del pantalón, entonces siento que me agarra de la cintura levantándome como si fuera un papel, me acuesta boca arriba en la mesa y comienza a jugar con mi cuerpo acariciándome por todos lados, ya estaba fuera de mi, me incorporo un poco y le digo que sus compañeros nos estaban mirando, a lo que me responde que no me preocupe, estaban acostumbrados me desabrochó la camisa y comenzó a chuparme las tetas que ya estaban que explotaban, realmente me sentía en el cielo. Luego comenzó a bajar con sus besos, me subí la pollera y me saco la bombacha que para la altura estaba mas que mojada. Me chupo la concha como nunca mi marido lo hizo, siempre lo hacia como con asco, jugaba con mi clítoris mientras me metía un dedo, regalándome dos orgasmos hermosos. Lo único que quería es sentir a ese hombre de otra manera. Me baje de la mesa como pude y me arrodille delante de Marcelo que estaba parado, abrí su pantalón y saque su verga que me dejo impresionada era muy grande y oscura muy distinta a la de mi marido. Comencé a chuparlo con muchas ganas, sentía que me llenaba la boca era realmente grande, y su gusto y olor a hombre me calentaban mas todavía. Se la chupe un rato largo poniendo lo mejor de mi. En un momento me levanta de los pelos, parándome de un salto apoyándome de espalda contra la pared, yo con las manos arriba me sentía a su merced. Entonces me apoya la punta de su verga en la entrada de la concha, diciéndome -si la quieres tenes que hacer todo lo que te diga, le hice que si con la cabeza. a lo que me pregunta, -que sos? no sabia que responder. entonces le digo -lo que vos quieras, -sos mi puta? me pregunta -por su puesto!! le digo -que queres? -que entres ahora!!! le grito -ahora no quiero. Me responde A lo que le pido por favor, entonces de un solo empujón me parte la concha a la mitad, me sentía la mas puta y me encantaba. Me cogió por mas de veinti minutos sin acabar, regalándome tres orgasmos mas que hermosos. Estaba que volaba me acerco una silla y me hizo sentar. Ponen música en un equipito que tengo en el instituto y comienzan los tres a bailar, con un profesionalismo impresionante. Terminaron los tres desnudos después de bailar mas de 15 minutos, los tres tenían unas vergas increíbles, se acercan y rodeándome, comienzo a chuparlos como podía, mientras chupaba una pajeaba otra. Estuve un rato largo hasta que agarrándome con fuerza me pusieron sobre la mesa nuevamente. Mientras Marcos me cogía por la concha Marcelo trabajaba sobre mis tetas y Gabriel se puso a un costado dándome su verga para que se la chupe. Iban rotando de a ratos y yo la pasaba como nunca. Realmente perdí la cuenta de cuantos orgasmos sentí. Me llamaba la atención que no acabaran mas, realmente era profesionales. Me levantaron y me pusieron en cuatro patas en el piso, Marcelo me la metió por la concha y me reventaba con la fuerza con que empujaba. Mientras los otros dos jugaban con sus vergas sobre mi cara. Parecía un perra en celo, hacían cola para metérmela, ya estaba mas que caliente y le digo a gritos que quería mi leche, a lo que me responde, si queres leche vas a tener leche. Marcelo me la saca de la concha y la apunta al culo, nunca la había echo analmente y me asuste. Pero Gabriel fue a su mochila y trajo una cremita que empezaron a untarme estaba nerviosa, pero después de que me metieron un dedo un rato me relaje y mi negrito empezó a metérmela de a poco. Cuando entro la cabeza paro y espero un rato, sentía que me cortaba a la mitad, pero me gustaba. Empezó a empujar hasta que sentí sus huevos haciendo tope, gritaba como una loca, me encantaba. Gabriel me la metió en la boca empujado mas que antes, casi al borde de vomitar, descargando toda su leche caliente en mi garganta, obligándome a tragarla. El negro me seguía partiendo el orto. Y la imagen que me venia era dos tipos que no conocía haciéndome al mismo tiempo lo que nunca deje a mi marido. Era el turno de Franco que también me la metió en la boca y al rato descargo su leche, mi negro seguía empujando, llenándome de leche la cola, la saco y sentía que me desvanecía, quede tirada en el piso mientras mis tres alumnos fumaban un cigarrillo y se reían mientras hacían comentarios. Cuando miro la hora en la pared me asuste, en una hora llegaría mi hija y no quería que se encuentre con "mis alumnos", entonces los miro y les pido que se vayan, aunque realmente no lo quería. Acercándose me dicen: -espera que falta lo mejor. Gabriel se acuesta el piso y entre mi negro y Franco me ayudaron a subirme, me ensarto de una e increíblemente tuve otro orgasmo, Marcelo me la puso en la boca y se la chupaba con todas las ganas, era mi preferido, entonces Franco me apunta por atrás y me la clava hasta el fondo, no podía creer, estaban mis tres agujeros ocupados. Estuvimos un rato largo hasta que los tres acabaron, primero mi negro llenándome la boca, siguieron casi al mismo tiempo los otros dos. Chorreaba leche por todos lados y estaba súper feliz. Los tres se sentaron en fila y me obligaron a chuparlos hasta dejarlos limpios. Yo estaba desnuda sentada en el piso y Franco al mirarme les dice a sus compañero, mírala que sucia que quedó, vamos a limpiarla. Agarrándome de los pelos y arrastrándome hasta el baño donde tengo una pequeña ducha, me dejan en el piso, yo esperaba que me bañen pero veo que comienzan a mearme, me sentía además de puta, la mas sucia y me calentaba mas todavía. Se vistieron y me mostraron un sobre que dejaron sobre la mesa. me pegue un bañito y me vestí como pude. Miro que tenia el sobre y era una tarjeta que decía, "Felicidades por los 20 años en la docencia, firmado tu amiga. Entonces me acorde que ese día se cumplían veinte años que me había recibido de profesora. Sonríe en el momento y enseguida me di cuenta quien era la del regalo, mi amiga del alma que sabia de los problemas de erección que tiene mi cornudo esposo. |